Con el cierre del año judicial, La Actualidad ha entrevistado a Eduardo Simó, socio director de SIMÓ Abogados, despacho especializado en Derecho Penal con sedes en Madrid, Málaga, Murcia y Águilas. La conversación llega en un momento especialmente significativo para el despacho, que este curso ha abierto su cuarta sede y ha seguido consolidando su presencia en procedimientos de especial complejidad en toda España.
El titular que da nombre a la entrevista resume bien el tono general de la conversación: el balance del año es positivo. Pero, como suele ocurrir con este tipo de entrevistas de cierre de curso, lo interesante no está tanto en la conclusión como en el recorrido que lleva hasta ella. Eduardo Simó no se limita a hacer un repaso de cifras o de logros; aprovecha la ocasión para hablar con franqueza de lo que funciona, de lo que no, y de hacia dónde cree que se dirige la práctica del Derecho Penal en los próximos años.
Un año de crecimiento con la mirada puesta en el sur
Uno de los hilos conductores de la entrevista es la apertura de la nueva oficina en Málaga, ubicada en plena calle Marqués de Larios. Simó explica los motivos que llevaron al despacho a dar ese paso, vinculados al aumento de asuntos de especial complejidad en el sur de España, y comparte cómo ha sido el proceso de instalación y los primeros meses de funcionamiento de la nueva sede.
Pero, más allá de la anécdota de la apertura, lo que Simó plantea en la entrevista es una reflexión de fondo sobre el crecimiento de un despacho especializado: cómo sumar territorio y volumen de trabajo sin que eso implique perder la cercanía y el criterio con el que se construyó el proyecto desde el principio. Es un equilibrio que no siempre resulta sencillo, y Simó no rehúye hablar de los matices y las dificultades que ha encontrado por el camino.
Balance, pero también autocrítica hacia el sistema
Lo que distingue a esta entrevista de un simple ejercicio de comunicación corporativa es que Eduardo Simó no elude las partes menos amables del balance. Habla abiertamente de los problemas que observa en el funcionamiento actual de los tribunales, de cómo determinados cambios organizativos han afectado a los tiempos de la Justicia, y de la posición que ocupa un despacho de abogados frente a un sistema cuyos plazos no siempre puede controlar. Es un punto de vista poco habitual en este tipo de entrevistas, y que aporta una perspectiva especialmente valiosa para quien quiera entender cómo se vive el día a día de la abogacía penal desde dentro.
El cambio organizativo al que se refiere tiene nombre y fecha. La Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, en vigor desde el 3 de abril de 2025, sustituyó los juzgados unipersonales por tribunales de instancia, y el artículo 84 de la Ley Orgánica del Poder Judicial dispone hoy que haya uno en cada partido judicial, organizado en secciones, entre ellas la de Instrucción. Es lo que Simó resume en la entrevista al decir que ya no son juzgados de instrucción sino tribunales de instancia divididos en secciones, y que la modificación no ha venido acompañada de medios ni de personal.
Casos, tendencias y una mirada hacia el futuro
La entrevista también deja espacio para que Simó hable de algunos de los asuntos que han marcado el año para el despacho, sin caer en la simple enumeración de expedientes. Explica hacia dónde se está moviendo su especialización dentro del propio Derecho Penal, qué tipo de casos están ganando peso en los últimos tiempos y qué retos concretos anticipa para el próximo curso judicial, tanto a nivel interno del despacho como en relación con el funcionamiento general de la Justicia.
La especialización de la que habla se concreta en cuatro terrenos: tráfico de drogas y blanqueo de capitales dentro del crimen organizado, delitos de agresión sexual, delitos contra la vida, homicidios y asesinatos, y extradiciones.
Hay también un espacio para lo personal: Eduardo Simó reflexiona sobre su propia exposición mediática, cada vez más habitual, y sobre cómo esa experiencia de explicar el Derecho Penal a quienes no son juristas ha influido en su forma de trabajar. Y, con la misma naturalidad, explica por qué prefiere no pronunciarse sobre casos ajenos que generan gran repercusión pública, una postura que dice mucho sobre el rigor con el que entiende la profesión.
Una lectura recomendable
Son muchos los matices que aparecen a lo largo de la conversación, y hacerles justicia en un resumen sería quedarse corto. Por eso, más que intentar condensar aquí todo lo que Eduardo Simó cuenta, la mejor forma de conocer de primera mano su visión sobre el año judicial que termina, sobre el crecimiento del despacho y sobre el rumbo que está tomando la abogacía penal es leer la entrevista completa, tal y como la ha publicado La Actualidad.
Puedes leer la entrevista íntegra en La Actualidad:
«Este año judicial ha sido positivo, destacando la nueva oficina en Málaga y poder mantener el mismo criterio con el que comenzamos»
En SIMÓ Abogados trabajamos exclusivamente en Derecho Penal, con sedes en Madrid, Málaga, Murcia y Águilas y actuación en todo el territorio nacional. Si te enfrentas a una investigación o a un procedimiento penal, contar con asesoramiento especializado desde el primer momento puede marcar la diferencia en el resultado.