Puntos clave
- La prisión permanente revisable no equivale a una cadena perpetua encubierta.
- Tampoco garantiza la excarcelación automática a los 25 años.
- La salida solo procede si se cumplen requisitos legales exigentes.
- El tribunal debe apreciar expresamente la reinserción del condenado.
- Una interpretación errónea de esta pena puede llevar a estrategias procesales equivocadas.
- Comprender su funcionamiento es relevante tanto para la defensa como para la acusación.