Puntos clave
- El homicidio se convierte en asesinato si concurre alevosía, ensañamiento o precio, promesa o recompensa.
- La alevosía implica una forma de ataque que asegura el resultado del delito.
- La alevosía también reduce o elimina la posibilidad de defensa de la víctima.
- Ejemplos de alevosía son atacar a alguien mientras duerme o preparar una emboscada.
- La rapidez o sorpresa del ataque no basta por sí sola para considerarlo alevoso.
- Debe probarse que la forma de actuar buscaba específicamente asegurar el delito.