Puntos clave
- Los conductores están obligados a someterse a las pruebas legales de alcoholemia y drogas.
- Negarse a realizar la prueba puede constituir un delito contra la seguridad vial.
- La negativa está regulada en el artículo 383 del Código Penal.
- La negativa puede agravar la pena si concurren otros delitos.
- Conducir bajo la influencia de alcohol o drogas también puede ser delito si afecta a la conducción.
- La influencia debe demostrarse mediante síntomas evidentes y su relación con la conducción.